
Hasta que la cordillera nos separe: acción postal trasandina de CCLM y MALBA
EL MUNDO EXPLORA A Latinoamérica
Esta novela escrita por Liliana Bodoc fue publicada originalmente el año 2017 por Editorial Norma, dentro de la colección Zona Libre y destinada a lectores juveniles.
El título procede de un poema del poeta argentino Conrado Nalé Roxlo que dice:
Hay que andar por el mundo como si no importara.
Sin preguntar el nombre del pájaro y la planta,
ni al capitán del buque, adonde lleva el agua.
Mirar al otro lado del que todos señalan,
que es allí donde crece la rosa inesperada.
La novela va mezclando ficción y realidad, a través de la historia de la joven protagonista de 14 años, quien vive en la provincia de Santa Fe con su abuela. Sus padres, músicos de cumbia, la han dejado con ella para ir a tocar en sus giras musicales. Un día Elisa acepta la invitación de una tía para salir de casa en busca de un futuro mejor y se va a hacia el norte de Argentina. En este viaje la joven Elisa se enfrentará a realidades desconocidas como la violencia de género y la trata de personas. Junto con los peligros será la oportunidad para que la joven Elisa Viltes se conozca a sí misma y supere la adversidad a través de la poesía y la música.
Liliana Bodoc conoce estos ambientes porque ella misma nació en Santa Fe de modo que pudo reconstruir los escenarios de su propia infancia por donde deambula la joven Elisa: Tilcara, Purnamarca, Andagalgá. También ha leído novelas de viajes: los viajes de Marco Polo, de Don Quijote de la Mancha, de Gulliver cuyos protagonistas siempre viajan de un punto a otro, en búsqueda de un sueño. En este caso, el viaje resulta una huida y un descubrirse a sí misma para regresar luego al punto de partida con una actitud madura ante la vida. La novela no se queda en lo superficial, sino que aborda temáticas profundas como la marginalidad, la adolescencia, la búsqueda de la identidad y la resiliencia en circunstancias adversas.
Dice la autora en su bitácora de viaje: “Pretendo escribir dialogando con la niña que fui. Es ella la que siempre escribió y no quiero que se aburra”. A través de la historia hay numerosas referencias musicales pues las novelas de Liliana Bodoc están llenas de música: escuchamos zamba, cumbia, la guitarra y la voz de Atahualpa Yupangui. Por eso dice: “Conocí Tilcara. Comí tortillas rellenas, me tropecé con una cruz caída, amanecí llorando. Y si algo encontré para decir es que la vida es un viaje con música de fondo”.
Liliana ha realizado el viaje al territorio de su infancia y en esos pequeños pueblos nortinos ha escuchado la música a todo volumen que sale de las casas. Y esa música la ha aprovechado como material para su novela. Por eso, cada capítulo lleva como epígrafe el verso de una canción. El primero dice:
Cisne cuello negro, cisne cuello blanco,
que se van hiriendo, que se van besando.
También se incorporan letras de canciones del folclore infantil como Tengo una muñeca vestida de azul, que llueva, que llueva, la vieja está en la cueva, y hasta una canción de cuna que le cantaba su padre siendo niña:
Duérmete, pequeña, duérmete
que viene el Rey Conejo
a llevarte al tren.
Y pide la sola condición
que Juana esté dormida
para la excursión.
La novela se inscribe dentro de una tendencia de la literatura juvenil latinoamericana que aborda temas difíciles o controversiales. Una de las autoras principales en esta línea es la brasilera Lidia Bogunja que trata en sus novelas temas como el suicidio, la muerte, el abuso o la violencia que sufren niños, niñas y jóvenes, aun en el ámbito familiar. En Chile, María José Ferrada, Sergio Gómez o Marcelo y han abordado el tema de la dictadura en sus libros.
En este caso, Liliana Bodoc aborda el tema del regreso sin gloria al pueblo de la infancia, derrotada y con dolor, debe afrontar una nueva vida. Los libros y la escritura serán su redención, por eso recuerda un cuaderno que le regalaron antes de salir de viaje.
En el libro leemos: “Ya tengo el cuaderno, había dicho. Y apenas volvió al rancho, fue a buscarlo. Estaba exactamente donde lo había dejado por última vez, pero tan lleno de tierra como si llevara siglos sin que alguien lo tocara. Elisa lo sacudió y se quedó mirándolo un largo rato, en la página de la dedicatoria. Ahora sí podía visitar a Beatriz, dar la cara, admitir su fracaso y su regreso. La voluntaria del Hogar no iba a decepcionarse porque ahora Elisa podía contarle que iba a escribir un libro”.
La novela termina con el cuaderno de Elisa con sus anotaciones y hasta con la letra de una cumbia:
Cumbia, sacame de acá, llevame lejos
que está el diablo ofreciendo caramelos.
Mezcla de diario de vida y reflexiones sobre el crecimiento interior y la sublimación a través de la escritura, esta novela es un espejo en el que pueden sentirse reflejadas jóvenes argentinas y de toda Latinoamérica.
Este texto fue presentado por Manuel Peña Muñoz en el Seminario «Donde habita la palabra. Vida y obra de Liliana Bodoc», organizado por Santillana, Fundación Palabra y Edelij Argentina . Agradecemos a su autor la autorización para publicarlo en nuestra web.
COMPARTE ESTE RELATO
Manuel Peña Muñoz, escritor, investigador literario y Profesor de Castellano, especializado en Literatura Infantil y Juvenil en España, es integrante del Directorio de Fundación Palabra.
COMPARTE ESTE RELATO

EL MUNDO EXPLORA A Latinoamérica

EL MUNDO EXPLORA A Latinoamérica

EL MUNDO EXPLORA A Latinoamérica