EL MUNDO MIRA A

CHILE

Hija

Comentario de libros

Hija
Blanca Hernández y Francisca Silva de la Cerda
Editorial Claraboya

Estéfani Díaz A.

julio 3, 2026

ahí estás,
te veo
ya no
tan gallardo
ni tan
fuerte

Un poema se escribe con minúscula. La voz de un padre se escabulle, intenta contar una historia, ahora contada por una hija.


Imágenes pretéritas ahora, en la ausencia cobran un peso distinto. ¿Cuánto de lo que no dijimos sigue latiendo en nuestros vínculos? ¿Cuándo el padre deja de ser esa figura invencible y fuerte que nos sostiene? ¿Cuánto de lo que sentimos en nuestra infancia lo comunicamos?


Hija, este álbum lírico de Blanca Hernández nos comparte en un diálogo con sus propias interrogantes, las tensiones de una relación profunda que nos configura. Invita a mirar con detenimiento, ternura y sosiego una relación íntima entre preguntas y memorias que aunque suspendidas en la infancia, permanecen y se resignifican.

El universo gráfico de Francisca Silva construye una suerte de cimiento de las palabras. Las telas en tonos tierra y rosa, las reciben y cubren como si precisaran de un nido tibio y seguro para ser leído.


Un paisaje en movimiento que permite al lector un acceso más profundo a la lectura, ya no sólo desde la palabra, sino desde el tacto.

Hija es más que un poema extenso. Deja entrever espacios de silencio, al igual que en las relaciones más cercanas que establecemos a lo largo de la vida, dejamos conversaciones pendientes. El tiempo inevitablemente se agota, las respuestas llegan a destiempo o simplemente nunca llegan. La poesía, entre muchas otras, contiene la virtud de poder nombrar lo inefable y que nosotros, los lectores, pongamos a disposición nuestra vulnerabilidad para dejarnos afectar y conectar con nuestras propias preguntas y silencios.

 

Pensar en clave de poesía es regalarnos otra forma de mirar. Como dice María José Ferrada, «la poesía nos regala una pausa, y en esa pausa cabe lo pequeño, el espacio para maravillarse. La belleza nos hace humanos». Todos tenemos derecho al asombro y, a medida que abandonamos la infancia, se nos empuja a acelerar ese ritmo, a dejar atrás la posibilidad de mirar algo por primera vez. Hija nos regala esa pausa, el espacio de mirar la herida o el instante donde sonreímos al coincidir con la misma figura al observar una nube.

 

Mediar poesía para jóvenes es reivindicar el derecho a que ningún ser humano quede fuera de contemplar ni de habitar la belleza, la cual no sólo le pertenece a la infancia.

Acostados en el pasto
miramos las nubes pasar
nos sonríen cómplices de este momento efímero

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Estéfani Díaz A.

Mediadora Cultural de BILIJ.

Profesora de Lenguaje, diplomada en Literatura Infantil y juvenil, mediadora cultural y narradora oral con diez años de trayectoria. Ha recorrido el territorio nacional y algunos países de Latinoamérica compartiendo historias y sembrando curiosidades en torno a la palabra, el juego y el canto. 

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