EL MUNDO MIRA

CHILE

Cuando el cómic se viste de ciencia

Equipo Fundación Palabra

El grupo CERE, Ciencia Experimental y Recreativa Escolar, es un equipo de docentes de distintas áreas de la Universidad Autónoma de Chile; específicamente, del Instituto de Ciencias Químicas Aplicadas y del Instituto de Ciencias Biomédicas. ¿Su misión? Hacer divulgación científica en los colegios, trabajando directamente con niños, niñas y jóvenes para mostrarles (y contagiarles) la pasión que sienten por la Ciencia (así con mayúscula).



En su portafolio de trabajos encontramos ferias donde la participación de los estudiantes y la curiosidad pasan a ser protagonistas; visitas a laboratorios, para conocer de primera fuente cómo es el ambiente de la investigación científica; charlas, seminarios y talleres a docentes. Sin embargo, la estrella de este año 2021, en contexto pandémico, ha sido la publicación digital del cómic
Coronavirus: El planeta se defiende.

Durante los primeros meses de confinamiento en España, Ana Garralón nos advertía en una entrada de su blog sobre la proliferación de libros para niños sobre el coronavirus. En ellos, decía Ana, había descripción de emociones, normas de higiene y sociales, junto con “aspectos más o menos técnicos contados de manera más o menos técnica”. Es interesante pensar cómo los tiempos de crisis generan una respuesta en la producción de textos, no solo para niños y niñas, sino también para adultos. La búsqueda de certezas, seguridad, respuestas, queda plasmado en el papel impreso o digital. Entonces, ¿qué distingue a la publicación de Ediciones Universidad Autónoma de Chile de los libros mencionados por Ana Garralón? Son varias e importantes razones. El contar con científicos como autores, los integrantes del Grupo CERE (según nos cuentan, algunos fanáticos del cómic), el respaldo de la Universidad y el trabajo de un ilustrador (Álvaro Rozas) con experiencia en el mundo del arte, animación y cine.

La vinculación entre cómic y ciencia no es algo nuevo. Durante muchos años ha sido un formato usado tanto para la divulgación de metodologías y temas científicos, como para dar a conocer las biografías de investigadores e investigadoras. Por ejemplo, El detective Intríngulis y el robo de la Mona Luisa (Iamiqué), Bajo el cielo de Atacama (Amanuta) o Primates. La intrépida ciencia de Jane Goodall, Dian Fossey y Biruté Galdikas (Astronave).

En Coronavirus: El planeta se defiende, somos testigos de cómo empezó la propagación del virus desde un particular punto de vista: el del propio virus, un personaje iracundo, con afanes de grandeza y la clara misión de conquistar el mundo. Usando los diálogos entre personajes y una cuota de sutil humor, el equipo a cargo del contenido relata cómo el virus ingresa y se adapta al cuerpo humano, además de su propagación entre personas. Claudia Infante, Doctora en Ciencias Biológicas e integrante del equipo de contenido, cuenta que una de las dificultades que debieron enfrentar fue la necesidad de dar a entender términos poco comunes en un lenguaje sencillo, además de no distorsionar la información científica. Es por esto que el uso de imágenes permite que estos contenidos técnicos sean presentados de una manera amigable y accesible. 


Al leer el cómic conocemos y llegamos a entender los procesos que suceden en nuestro organismo. Comprendemos la magnitud de la pandemia y el estado de alerta de los países y gobiernos. Sin embargo, surge la duda ¿y cómo nos defendemos? Con la idea de promover el autocuidado como las principales herramientas de defensa contra la enfermedad, el equipo de autores dan vida a un particular grupo de héroes y heroínas: Lady Mask N95, el Escuadrón Ja-Bond, Acuaria, Alcohol Gel, Ammoniun y el archienemigo del virus, Fotón.

Las descripciones de cada uno de estos personajes permiten entender por qué es importante su uso y cómo funcionan, más allá del discurso normativo. Lo interesante es que en ningún momento se descuida el lenguaje propio del cómic, la interacción con el personaje principal -el virus-, ni la rigurosidad en el contenido. Probablemente quien lea este cómic no será capaz de “nombrar emociones”, como en algunos de los libros que mencionaba Ana Garralón en su entrada, pero definitivamente sí se sentirá más seguro al usar los medios de autocuidado, ya que comprenderá por qué funcionan.

El formato del cómic es, sin lugar a dudas, un aporte en la entrega de información científica, de manera inmediata y contextualizada, desestigmatizando a las ciencias como un área «dura» donde no tiene cabida el humor o creatividad. Por supuesto que luego de leer un cómic sobre un tema de tanto interés por sus consecuencias en la vida cotidiana, se abren nuevos espacios de conversación, no solo desde la ciencia, sino que desde un punto de vista más emocional o afectivo (pandemia, contagios, muertes, entre otros) y de manera más lúdica.

Siguiendo con la tradición de los capítulos por entrega, al finalizar este primer número dejamos al líder de la invasión dudando del éxito de su plan. Esperamos una nueva publicación, donde podamos seguir disfrutando de los personajes y conocer a las nuevas heroínas y villanos: vacunas y variantes.

Detalle del cómic Coronavirus: El planeta se defiende, Ediciones Universidad Autónoma de Chile.

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Detalle del cómic Coronavirus:
El planeta se defiende
, Ediciones Universidad Autónoma de Chile.

Los invitamos a conocer las publicaciones de Ediciones Universidad Autónoma de Chile y su línea editorial Aprende, disponibles para su descarga gratuita. Destacamos el libro Biodiversidad y plantas nativas de Chile, El efecto Moiré y Con las manos en la ciencia.

También algunos ejemplos interesantes de cómics y divulgación científica: Laboratoons y Biomiics.

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