EL MUNDO MIRA

CHILE

Cumbia para adormecerte

Comentario de libros

Valentina Rivera B.

Mientras dormías, cantabas
Nayareth Pino Luna (2021)
Los Libros de la Mujer Rota, Santiago de Chile.

Portada de Mientras dormías, cantabas

¿Cuáles son esas manifestaciones compartidas que logran caracterizar a una comunidad? O de manera más significativa, ¿qué logra unirlas? Podríamos esbozar algunas respuestas extraídas de la sociología o de los estudios culturales, pero al parecer hay otras explicaciones más simples. Así lo demuestra Nayareth Pino Luna, la escritora chilena cuyo primer libro publicado gira principalmente en torno a dos elementos fundamentales: la fiesta de año nuevo y la cumbia.

Aunque a decir verdad, Mientras dormías, cantabas explora mucho más que eso: la historia oscila entre la compañía y la soledad, la alegría de compartir y la tristeza de extrañar, todo esto teñido de nostalgia, baile y duelo.

La novela tiene distintos personajes centrales, en su mayoría femeninos. Por un lado está Leonor, un personaje enigmático que falleció hace un tiempo y, por lo tanto, sabemos de ella a través de las voces de otros. También conocemos a Marta, una joven que busca dar sentido a la muerte de su tía-hermana; Karina y Clara, su madre y su abuela respectivamente, quienes alternan un confuso rol materno; y Gabriel, un vecino amigo de la familia, quien carga con su propio bagaje de soledad. Sus vidas confluyen en La Pintana, en los bloques en donde viven y comparten esta primera escena de noche de año nuevo.

Parece ser un relato bastante local, sin embargo Pino Luna retrata a familias y lugares que conocemos o que incluso hemos sido y habitado, usando la cumbia como un lenguaje común para articular estas historias. Escribe la autora:

‘‘Mujeres bailando entre mujeres. Nadie les podría enseñar a ellas cómo tocar una cintura y decidir el ritmo. Bien saben cómo llevar un baile o cuándo es momento de bailar en solitario, con los ojos cerrados, de alejarse, de dar pasos hacia atrás, de cambiar pareja’’.

Cada capítulo dentro del libro refiere a alguna cumbia, de hecho, el título proviene de la famosa ‘‘Cumbia para adormecerte’’ de La Sonora Palacios, canción que en Chile –  me atrevo a decir – podemos inconscientemente tararear y relacionar con algún recuerdo familiar, alguna celebración en donde tías, madres y primos se juntan en una improvisada pista de baile. La novela de Pino Luna releva ese lenguaje en común que nos hace bailar, alzar las manos, reír y que hemos memorizado con el paso de los años. Sin embargo, el lenguaje de la cumbia puede tener una contraparte y es eso precisamente lo que la autora usa como elemento articulador en sus historias.

Conversando con Roger Mello hace unos meses atrás, discutíamos sobre la tristeza incorporada en la samba, a propósito de América Latina y nuestros dolores compartidos. Mello intuía que esto tenía que ver con nuestra capacidad de bailar nuestros lamentos. Con la cumbia sucede algo similar, ya que si observamos muchas de sus letras no tenemos sino un poema melancólico:

ahora que de ti estoy lejos/ te sigo hoy recordando/

Y aunque no tengo tu amor/ siempre te sigo cantando,

dice una de las estrofas a las que el título de este libro alude.

Esa contrariedad de sensaciones es la que permea todo el relato, aunque no por eso lo hace menos coherente. De hecho, el ritmo sofisticado (al igual que el de una canción bien hecha) nos lleva de manera natural hacia esos lugares en donde vamos descubriendo, junto con los personajes, el pasado que los aflige. Es un lenguaje refinado pero accesible, tanto en su forma como en lo que nos cuenta.

Pino Luna escoge una noche que mezcla la algarabía y euforia con la nostalgia, quizás es por eso que Lorena Amaro, docente, investigadora y Directora del Instituto de Estética de la UC, la describió en la presentación del libro como un ‘‘viaje sensorial por la cotidianidad de tantas familias’’. En ese viaje nos encontramos con intentos por reconstruir y reclamar el pasado. Mientras eso sucede, cantamos y sonreímos con ese lenguaje común que nos ayuda, al igual que a los personajes de Nayareth, a cargar aunque sea por un momento con esos lamentos en forma de cumbia.

Portada del libro ilustrada por una pintura de Gáspar Álvarez.

Fotografía: Nayareth Pino Luna en Instagram.

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Valentina Rivera B., Licenciada en Letras Inglesas, Profesora de Inglés, y Máster en Children’s Literature and Literacies, es colaboradora de Fundación Palabra.

Sonora Palacios – Cumbia Para Adormecerte.

Te invitamos a conocer a Nayareth Pino Luna en sus redes sociales como @pinaluna_.

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