EL MUNDO MIRA A

CHILE

Conversación con Ediciones Azulillo

Por una experiencia poética de la vida

Equipo Fundación Palabra

marzo 19, 2024

Ana María Delgado, Andrea Bravo y Marta Suárez se conocieron trabajando en el Ministerio de Educación de Chile. «Desarrollando y seleccionando recursos para las escuelas y liceos del país nuestros caminos se cruzaron. A través de las conversaciones profesionales descubrimos nuestra afinidad en asuntos como la infancia, los libros, la lectura y la educación. Así se fue tejiendo un vínculo de amistad que nos llevó a compartir el espacio creativo de la escritura», nos cuentan.

El año 2023 esta amistad y sueños se concretaron en la creación de Ediciones Azulillo, una editorial que busca «ofrecer una experiencia poética de la vida». Desde Fundación Palabra conversamos con ellas sobre este comienzo, la edición y publicación del libro Niño de Agua que, en sus palabras, «permitió afiatarnos en el hermoso oficio de escribir, revisar, pulir, reescribir, enriquecer con la imagen, diseñar y diagramar, pensando siempre en el lector». Aquí compartimos con ustedes esta conversación.

“Un juego cada día.
un tropezón,
un paso a la alegría
y levantar la cara al sol”*.

Las tres tienen gran experiencia en el mundo de la educación y la lectura, sin embargo, el mundo editorial era un camino nuevo para las tres. ¿Cuáles han sido los principales aprendizajes y desafíos de este emprendimiento?
Desafíos y aprendizajes van siempre de la mano. Entre los desafíos está el hecho de vernos, no solo como creadoras de contenidos o mediadoras de lectura, sino como gestoras de un emprendimiento que debe crecer y sostenerse en el tiempo.
Comunicar quién es Azulillo y dar a conocer nuestra visión acerca de la poesía y de la infancia ha constituido otro desafío. En este sentido IG ha sido una importante red social de la que hemos debido aprender sus ritmos y dinámicas para construir una identidad de marca.
Hemos tenido tropiezos pero, casi a la par, hemos dado pasos a la alegría gracias a la afectuosa y entusiasta respuesta de lectores y mediadores, a las reseñas realizadas por mediadores de lectura y al reconocimiento como finalistas del premio Fundación Cuatrogatos.

La editorial nace con una vocación poética: “ofrecer una experiencia poética de la vida”. ¿Por qué esta apuesta?
Porque creemos que esta búsqueda permite a los seres humanos acercarse a lo esencial, al  ser que somos y que debemos ir descubriendo/construyendo. Y en tiempos complejos, donde es fácil extraviarse o que el sentido se vuelva esquivo, creemos que es aún más importante iluminar nuestros caminos vitales a través de una experiencia poética de la vida.
Por eso, aunque todo parezca adverso a la poesía, estamos convencidas y queremos aportar a rescatar esos relatos poéticos nacidos de las entrañas de la vida.

¿Cómo definirían poesía?
La respuesta tiene siempre algo de misterio, algo que no se revela totalmente, porque eso es parte de lo que define la poesía. Nosotras recogemos esa respuesta en las palabras de grande poetas. Jorge Teillier y Elicura Chihuailaf nos ponen en el camino de “respirar en paz“, nos llevan a detenernos y apreciar la forma en que un pan fresco o un cesto de mimbre nos hablan de nuestra propia humanidad.
En la cesta de Azulillo colocamos las flores silvestres y ese pan fresco, la cotidianedad desde la que cada uno de nosotros se construye y habita cada día. Son objetos, momentos, visiones, que nos acercan a una vivencia mas auténtica de lo que somos.

Portada del libro Niño de agua

Niño de Agua es la primera publicación de Ana María Delgado y además el libro con que Azulillo hace su debut en el mundo editorial, llegando a ser finalista del Premio Fundación Cuatrogatos 2024. ¿Cómo tomaron esta noticia y qué desafíos presenta para ustedes este reconocimiento con su primer libro?
Para nosotras fue una tremenda noticia que Niño de agua fuera finalistas entre un gran número de libros participantes. Nos dio una enorme alegría. Niño de agua, tiene su propia historia y este reconocimiento le da mucho sentido a la decisión que dio vida a Azulillo Ediciones. Como editorial estamos recién comienza todo resulta ser un gran desafío para nosotras. Cada paso que damos son experiencias y aprendizajes nuevos. Dentro de esto, el reconocimiento de la Fundación Cuatrogatos representa un compromiso de continuar creando libros de calidad que
lleguen a las manos de los lectores.

Las ilustraciones de Leonor Pérez tienen una presencia importante en Niño de agua, ¿creen que las ilustraciones en un libro de poemas tienen un rol distinto al que tienen en uno de narrativa?
Sí, en nuestra experiencia hemos descubierto que es necesario que el ilustrador se siente interpelado por los versos. Al estar abierto a ellos, su sensibilidad abre otra puerta para llegar a la experiencia vital o a la emoción. En el caso de Niño de agua, hay imágenes especialmente logradas que encarnan visualmente una emoción, un momento, un fragmento de vida. La ilustración de Leonor da cuerpo a esa voz que viene del poema, y permite al lector encontrar su mirada con la del protagonista, creando una complicidad entre ambos.  

Es entonces la ilustración una puerta de entrada distinta, tal vez más fácil de leer, que conecta al lector con una parte de la experiencia vital que los versos comunican.

La mediación lectora es parte de la propuesta editorial de Azulillo, por lo que junto a Niño de agua publican el cuaderno ¡Me voy de viaje! Buscando palabras para mis emociones. ¿Qué las motiva a crear este tipo de material?

Muchas veces escuchamos, de parte de los adultos, que la poesía es difícil y por eso se evita; que es una lectura íntima y solo para un tipo de lector. Entonces casi no se lee poesía en voz alta en los colegios y menos en las familias. Buscando cómo acompañar la lectura de Niño de agua y cómo acompañar a otros mediadores, sean padres o profesores, nace el cuaderno ¡Me voy de viaje! y también las propuestas de talleres de poesía que tenemos para colegios.
Niño de agua es un viaje que realiza el lector/lectora junto a Tomás, el protagonista. Cada poema es un encuentro con lo cotidiano, cargado de sentimientos, donde los lectores pueden emocionarse y reconocerse. Creemos que la lectura acompañada y conversada con un adulto significativo puede permitir que ese encuentro resulte más rico y profundo.
El cuaderno ¡Me voy de viaje! busca acompañar a los mediadores a orientar y dar sentido a esos encuentros. Es un viaje donde cada lector se transforma en escritor y descubre en su interior las palabras que sirven para contar su propia historia.
En ese sentido, mediar para nosotras hace espejo de las palabras de Rachel Carson, bióloga marina y conservacionista, que decía que cada niño y niña necesitaba la compañía de al menos un adulto significativo “con quien compartir y descubrir la alegría, la emoción y el misterio del mundo en que vivimos”.

¿Cómo ha sido la respuesta que han tenido los niños y las niñas con el uso del cuaderno?

Con el cuaderno ¡Me voy de viaje! estamos recién entrando en colegios, espacios comunitarios y en algunas familias. Hemos participado de encuentros donde invitamos a los niños y niñas, luego de la lectura de algunos poemas del libro, a buscar aquellos lugares donde se sienten alegres, felices y que los conecta con sus propios gustos y mundo interior. Es muy lindo ver cómo entran en la experiencia reflexiva para luego presentarse como niños o niñas de bosque, montaña, arena, libros, cama, fútbol, entre algunas respuestas, y hasta sentirse en la libertad de decir que aún no saben de qué… Para nosotras como Azulillo es importante escuchar y recoger esas vivencias.

Ilustración de una niña, Azulillo Ediciones

A todos los amigos de Fundación Palabra les pedimos de regalo una palabra. ¿Cuál es la palabra que nos regalan desde Azulillo Ediciones?  

PAZ, que alivie el sufrimiento colectivo en tantos lugares en el mundo y PAZ que alivie el tormento individual.

* Del poema «Los mismos caminos», página 42.

Niño de agua. Ana María Delgado / il. Leonor Pérez. Azulillo Ediciones.

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Para conocer más

Te invitamos a seguir a Ediciones Azulillo en su cuenta de Instagram @ediciones_azulillo.

Y a sus autoras @anamariaamazona  y @leonorperezb.

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