EL MUNDO MIRA A

CHILE

Fundación Educativa CAI:

Humanizar la educación desde el cuerpo, el sonido, el juego y la creatividad

Paula Campos C.

“Sin aceptación y respeto por sí mismo uno no puede aceptar y respetar al otro, y sin aceptar al otro como un legítimo otro en la convivencia, no hay fenómeno social”.

Humberto Maturana

Hace doce años nació un proyecto que hoy se llama Fundación CAI: Creatividad, Aprendizaje & Innovación, son los tres conceptos que engloban el trabajo de esta organización que por medio de la creatividad y el juego trabaja transformando la educación. 

Integrada por un equipo interdisciplinario de profesionales del mundo de las artes, la educación y las ciencias sociales, tiene por objetivo aportar a un sistema educativo más equitativo e inclusivo.

“Queremos instalar cambios en la mirada, en la cultura y en la forma de enseñar y aprender, a través de la gestión e implementación de Programas que aporten concretamente al sistema educativo y entreguen nuevas herramientas a las comunidades”, dice Marcelo Maira su fundador y hoy director ejecutivo. 

Los años de investigación y práctica les han permitido desarrollar una metodología que pone en el centro al cuerpo, el sonido y el vínculo. 

Maira, músico y educador dedicado a la investigación sonora y al desarrollo de programas educativos, explica que esta metodología denominada “Proyecto Estimulación Sonora, busca aportar un amplio espectro de estrategias y herramientas concretas para mejorar la calidad de vida de todas las personas, sin importar su edad, condición física, sensorial y/o cognitiva”.

¿Desde dónde nace la Fundación? 

Nace de la necesidad de crear una institución a la altura del proyecto que estábamos haciendo. La idea inicial, los primeros trabajos en el aula, nacen al calor de un proyecto de experimentación musical, pero nos fuimos dando cuenta que la forma de trabajo, lo que pasaba en el aula, tenía sentido para profesores y estudiantes que participaban de los talleres. 

Desde ese lugar nace la Fundación, como una maduración de la idea de esos talleres experimentales. Hoy, nuestra motivación es el convencimiento de que lo que hemos investigado desde hace más de una década, es una herramienta real que permite transformaciones en la forma de enseñar. 

Trabajo de Fundación CAI en Osorno

¿Por qué?

Nuestro trabajo se basa en el juego, la creatividad, la interacción y el vínculo con el otro. Por medio del trabajo corporal y de la escucha profunda, entregamos nuevas herramientas y códigos de lenguaje que apoyan al desarrollo integral de las personas. Lo que hacemos puede parecer obvio, simple. Trabajamos con el cuerpo, con el sonido, con el juego y la creatividad para crear espacios educativos. Desde estos ejes construimos sesiones que hacen que los participantes se conecten desde otro lugar, no solo con la escuela, sino con sus propias corporalidades, con las de sus compañeros y con el entorno.

Insisto, puede parecer algo simple, sin embargo, la humanidad está tan desconectada del cuerpo que termina siendo un proceso que gatilla otros procesos personales, profundos, pero también colectivos. El cuerpo está tan fuera del aula, que el solo hecho de traerlo a ella es una experiencia que muchos niños, niñas, jóvenes e incluso docentes, no habían tenido la posibilidad de experimentar. 

Eso es lo que le da fuerza a nuestros proyectos y programas. Entregar herramientas sencillas, al alcance de todas y todos para poder mejorar su calidad de vida. Trabajar con la neurodiversidad es otro de nuestros objetivos. La inclusión y la posibilidad de que todos sean parte de esto, le ha abierto puertas a nuestros proyectos. 

¿Qué pasó en la pandemia?

Todo. Nos tuvimos que reinventar. Las aulas se cerraron. Ya no teníamos nuestro centro de operaciones: la sala de clases. Por eso, desde esa nueva necesidad, nació este hermoso proyecto llamado la Red de cuidadoras y cuidadores de personas con Autista y Necesidades Especiales, un proyecto apoyado por Fundación OLIVO. 

Una comunidad virtual en torno a la neurodiversidad que con herramientas desde el juego, la creatividad, la experiencia sonora y el trabajo corporal, trabaja en entregar herramientas a estas personas que entregan su vida al cuidado de otros. 

Durante toda la pandemia funcionamos online, mensualmente vía Zoom o a través de videos que conforman hoy nuestro canal YouTube; una Biblioteca pública que hemos puesto a disposición de la Red. Hace pocas semanas y por primera vez, tuvimos una experiencia presencial en el centro de Artes Vivas NAVE, donde re-conocimos a parte de esta red y potenciamos el trabajo que veníamos realizando desde hace varios meses. 

¿Cómo ha sido, entonces, el regreso a las salas de clase?

Hermoso. No sabes lo felices que estamos de poder empezar a habitar las aulas, nuevamente. Que gratificante es volver a experimentar el cuerpo en movimiento y la escucha profunda para descubrir nuevos vínculos junto a estudiantes y docentes. Hoy queremos volver a lo esencial y lo simple, eso es lo que queremos conservar.

En concreto, nuestros programas están dirigidos a estudiantes en situación de discapacidad intelectual, específicamente aquellos con la condición del Trastorno Espectro Autista (TEA) y Trastorno General del Desarrollo (TGD). También trabajamos con estudiantes y docentes de la educación general, ya sea esta pública o privada, hemos generado un Manual de nuestra metodología para trabajar con la primera infancia y desarrollamos un programa dirigido al adulto mayor, denominado “Envejecimiento Positivo e Integral”.

El año pasado trabajamos en Melipilla y gracias a ese trabajo realizado en modalidad mixta en la Escuela San Miguel de Melipilla, es que hemos concretado un convenio de colaboración junto a la Corporación de Educación Melipilla para trabajar y capacitar a 550 docentes de la educación pública de esta comuna. Con esto tenemos la valiosa oportunidad de ampliar y diversificar las posibilidades de acción docente en el aula, desde la perspectiva del aprendizaje universal inclusivo.

También hemos iniciado un convenio con Osorno. Este mes, comenzamos un piloto de innovación que tiene como objetivo contribuir al desarrollo integral de la comunidad educativa del Colegio Emprender Osorno, a través de la inclusión y la neurodiversidad en el aprendizaje. 

¿Cómo lo han vivido? ¿Cuáles son las claves de la propuesta educativa de CAI en las aulas actuales?

Volver a sentir nuestros cuerpos y activar la escucha para estar más presente en los espacios educativos. También, la resiliencia, la empatía y colaboración. Siento que esas son algunas claves para seguir educando con calidad en tiempos de pandemia.

Estamos profundamente motivados a seguir trabajando en descubrir cómo habitamos nuestro cuerpo, qué nos pasa cuando somos tocados por el sonido. Qué pasa cuando abrimos estos procesos, que no sólo son educativos, sino también personales. Eso es lo que hemos logrado concretar durante estos años: una metodología flexible, que muta y con la que vamos aprendiendo todos. 

¿Qué palabra nos regalas?

Humanizar la educación. Ese es nuestro norte. Transformar la educación para volver a acciones y prácticas iniciales, primitivas, simples. Eso es lo que queremos conservar.

Trabajo de Fundación CAI en la Escuela básica rural San José

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Paula Campos C., periodista y diplomada en Periodismo Digital y Políticas Culturales desde el Territorio, es colaboradora de Fundación Palabra.

Marcelo Maira fundador y director ejecutivo de Fundación CAI. 

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